lunes, 17 de enero de 2011

Pimienta en el café

Todos hemos sentido alguna vez al menos un poquito de cada uno de los sentimientos que existen: nos hemos enfadado, nos hemos sentido felices, hemos tenido mucho miedo, nos han defraudado, decepcionado, nos hemos enamorado, nos hemos deprimido... Y esos sentimientos están ahí, en nuestro ser, latentes. En cualquier momento pueden aparecer. Hay que estar siempre alerta.

Pero qué pasa cuando sale más de uno a la vez? Pues es una sensación muy curiosa. Sentirse perdidamente enamorado de alguien y en un instante: le
amas, pero estás muy enfadada y quieres discutir, pero odias discutir porque te deprime mucho y te da miedo que esa discusión acabe mal, muy mal. Y sabes que le amas, pero es que estás muy enfadada y deseas realmente discutir, pero otra vez el miedo! Pero ante todo le amas!! Entonces no puedes con tanta presión y quieres llorar. Pero mucho. Quieres llorar tanto que una sola palabra suya hace que rompas con tanta fuerza que hace que él se ría!! Entonces tu también te ríes mientras lloras, porque has creado un drama de la nada, que es pura comedia!!

Los sentimientos son una maravilla muy muy peligrosa. Una mezcla que hay que controlar pero a veces nos mola que se descontrole. Lo que hace el amor es indescriptible. Capaz de enfrentar sentimientos y capaz de volvernos locos en un nanosegundo.


Es por eso que lloro de felicidad.


Por eso un día le eché pimienta al café.




Londres 2011

No hay comentarios: