domingo, 3 de julio de 2011

Estreno

Dos noches de insominio (repasando texto como una loca).
Estómago cerrado combinado con ansiedad.
Gusanillo, serpientes, ratas, mastodontes... de todo por mis tripas.
Texto, texto, texto. Posibles cambios de última hora. O no, mejor no. O sí, qué coño.

Largos paseos por la casa.

Llamadas de amigas. Llamadas relajantes.

Paseo hacia el teatro, por fin. Me gusta mucho pasear hacia el teatro el día del estreno.

Cigarrillo media hora antes de entrar a montar. Cigarrillo 10 minutos antes de entrar a montar.
Montar. Crear lo que será tu hogar las dos próximas horas.

Falta algo. Falta el edredón. Mierda. Plan B? No hay. Mierda. Falta el edredón! Aparece el edredón.
Maquillaje y vestuario.
Ensayos de última hora. Solo fijar ciertas cosas.

Prueba de luces. Prueba de audio.

Man in the mirror. Michael para calentar es la mejor idea.

Relax en backstage. Sentada frente al espejo. Respirando, cogiendo fuerzas. "Yo puedo"

"Chicos, 5 minutos!"

Grito de guerra.

Vuelta al backstage. Vuelta al espejo. "Yo puedo".

Señal de Sebas, estamos listos.
Suena "I wanna be loved by you". Pie derecho al escenario.

PIJAMAS
Risas, aplausos. Blancos en escena que resolver. Contratiempos con los que lidiar. Teatro, al fin y al cabo.

Oscuro. Final. Aplausos. Más aplausos. Caras conocidas sonrientes.

Misión cumplida. Gracias, gracias profesión. Gracias, amigos.



Programa de mano

No hay comentarios: